Si cada día corregimos 15 veces en negativo a nuestros hijos
y les decimos NO otras quince, su saldo positivo en el banco de las emociones
será nulo. Sin capital, ¿cómo van a aguantar hasta final de mes? Irán tirando,
arrastrándose como puedan, hasta sentirse vacíos y sin fuerzas. O al revés, tan
insatisfechos que pueden llegar a explotar.